La elección de materiales es quizás la decisión más importante —y más permanente— en la construcción de un chalet o cabaña. Los materiales definen la estética, condicionan el mantenimiento y, en última instancia, determinan cuánto tiempo resistirá el edificio con dignidad.
En cuanto a la madera, existen tres parámetros clave: la especie, el tratamiento y el acabado. Para exteriores, recomendamos maderas de alta densidad y durabilidad natural como el cedro, el ipe o el pino tratado en autoclave clase 4. El tratamiento termina siendo la diferencia entre una inversión que dura 10 años y una que dura 40.
La piedra para exteriores debe evaluarse en función de su porosidad, resistencia a la helada y capacidad de absorción. La piedra volcánica de la región central de México —cantera, basalto— es ideal por su bajo costo de transporte, integración paisajística y excelente durabilidad.
Para los acabados interiores, la tendencia que guía nuestros proyectos es la honestidad material: mostrar los materiales como son, sin recubrimientos que los falsifiquen o escondan. Un piso de madera bien instalado no necesita barniz brillante; con aceite natural muestra su veta, envejece con gracia y mejora con el uso.